Esta tarde hemos dicho adios ( esperemos que momentaneamente) a algo en lo que muxos hemos puesto mucho esfuerzo y ganas. Tras 9 funciones hemos despedido a nuestro OLIVER, que ya es como de la familia. Muchas horas de ensayos y muchos minutos en escena. Para la posteridad quedarán escenas y recuerdos de lo que ha sido, es y siempre será esta función: algo único. Creo que, como bien comentaba la gran Lully, hemos conseguido una cierta unidad de grupo y eso es todo un merito. Atrás quedan nervios y estreses varios. Lo que no se puede negar es que lo hemos pasado en grande. Y es que , en mi modesta opinión, el teatro consiste en eso: disfrutar y hacer disfrutar al público de todas edades. Es muy satisfactorio poder contar con tan buena compañía en el escenario. No me quedo solo con la gente jóven; sino que estar cerca de Pitt, Rob y Mariano ( que derrocha sabiduría escénica a raudales) es todo un placer . Gracias a Roberto y Paco por ser tan majetes, jeje, y por hacer las cosas mejor que algunos que se las dan de megaprofesionales y no os llegan ni a la suela de los zapatos.

Gracias a todos aquellos que han puesto su granito en esta gran montaña de sueños

Hasta otra, chicos...